No eres accidente, eres un propósito de Dios

06.08.2016 13:43

“¿Qué hago en este mundo?”
“Realmente, no sirvo para nada”
“¿Cuál será mi destino?”

Estas son solo algunas frases que solemos escuchar cada día, e incluso mencionadas hasta por nosotros mismos.

Cuenta la historia de un niño, que al momento de nacer mientras su madre tuvo muchas complicaciones en el parto; el médico hizo la siguiente aclaración a sus familiares.

- Solamente hay la posibilidad que uno de los dos siga con vida –
A su madre le habían puesto demasiada anestesia, ella estaba inconsciente.
Su madre cuenta que en el momento que estaba dando a luz ella encomendó su vida y la vida de su hijo a Dios, la madre había hecho la promesa de que ese niño un día le serviría.
Así fue como Dios honro ese pacto y hoy en día ese niño creció y es quien les está escribiendo esto.

Hoy quiero hablar a tu vida con esta pequeña historia, quizás no fue de la misma manera como te ocurrió a ti pero quiero hacerte saber que todos tenemos un propósito en esta vida.

Si Dios lo hubiera permitido, yo no estaría ahora contándoles mi historia, pero sé que Dios tuvo un propósito conmigo así como sé que también tiene uno con ustedes.

El propósito de Dios no fue solo salvarnos: “quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos” (2 Timoteo 1:9).

TODOS tenemos un propósito mayor el cual debemos descubrirlo.

Aleja de tu vida esos pensamientos negativos acerca de ti, fuiste creado con un propósito mayor al que tú estás pensando. Debes poner tu vida en las manos de Dios, dedícate a conocerlo más y sólo así entenderás el propósito que tiene preparado para ti.

“Nadie podrá cambiar el propósito que Dios tiene preparado para ti, no dudes en encontrarlo.”
“Yo sé que tú puedes hacer todas las cosas; ningún propósito tuyo puede ser estorbado “(Job 42:2).

—————

Volver